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La Coctelera

Categoría: Escritos

Banda de Guerra

A ver, como nos gusta los experimentos, con una amiga quedamos en algo. Ella me da una foto de su autoría y yo una de la mía; luego cada uno escribe un cuento referente a la imagen. El mío dice así:

 

Banda de Guerra

 

Primera

- Métete pendejo, ella está ya repasando todas las tardes, ¡yo le vi!

- Pero si yo no sé nada, ni de música normal peor de música de guerra

- Vos tranquilo, no necesitas saber más que una marcha, luego ya le vas cogiendo el ritmo, o sino luego amagas

- ¿Seguro que era ella pero?

- Ya te digo, ella está tocando un tambor y si vos no te avispas fregaste, porque el Gavilanez también está rondando por ahí. O si es que no es él soy yo. Ja ja ja ja

- Dejaraste de pendejadas Cusumbo

- Ja ja ja ja... Fresco. Pero ven hoy tarde donde mi abuelo Nelson para que te enseñe alguna marcha, el estuvo en el ejército el de ley sabe.

 

Segunda

- ¿Y cómo así vienes una semana después Ramírez? Si yo les dije clarito que hasta el lunes anterior podían probarse

- Es que en la casa todavía no me daban permiso licenciado

El licenciado Ochoa frunció la boca, miró a otro lado y dejó escapar un soplo de aire antes de seguir.

- Y según vos ¿Dónde quieres probarte? ¿Qué sabes hacer?

- En el tambor, eso puedo

- A ver toma y toca a ver si es cierto

Las manos le empezaban a sudar, cogió el tambor, las baquetas y empezó a darle con toda el alma y todo lo aprendido con don Nelson el día anterior.

- ¡Para!, para, para guambra. Te dije que toques no que le rompas, no tiene ni pies ni cabeza lo que estás haciendo.

El muchacho bajó la mirada, se sacó el tambor y lo dejó ahí mismo en el sitio donde estaba parado, guardó sus baquetas en su bolsillo y se dio media vuelta.

Al licenciado Ochoa se le movía la cabeza de izquierda a derecha, avanzó unos pasos y recogió el tambor; se incorporaba lentamente y se le salieron las palabras de la boca casi sin querer decirlas.

- ¡Oye flaco!  Ven ven.

Puso la una mano en el hombro del muchacho. Veía al piso lleno de tierra mientras que se llevaba la otra mano a la cabeza.

- Si quieres puedes ir de palillero, con eso vas amansando el oído y al próximo año tal vez y tocas.

La cara del joven ni se inmutó, ni alegría, ni tristeza, sentía pena de si mismo pero a la vez repasaba en su mente las palabras del Cusumbo y se hacía una imagen mental de ella y el Gavilanez.

- Bueno. ¿Qué tengo que hacer?

- El trabajo es simple, debes recorrer entre la banda con una mochila llena de baquetas y aguas; al que te pide cualquiera de las dos cosas tú se la das, pero rápido entendiste.

-Y... sí, sí.

 

Tercera

Esa mañana, un mes después las cosas iban mejor de lo que esperaba, pese a que los guantes prestados le quedaban flojos y  aunque Gavilanez seguía rondando, él había conseguido la atención de ella y una vez que se haya terminado el desfile habían pactado para irse solo los dos a tomar algo en Los Sauces.

El sol en el adoquín era un horno, los tambores, flautas, trompetas, platillos, liras, todas y todos incluido el Ochoa querían agua; aquellas y aquellos  a los que se les caía una baqueta rápidamente alzaban la mano. Él corría de un lado para otro, haciendo visitas especiales de vez en cuando a ver si la muchacha necesitaba algo y sobre todo por que Gavilanez estaba justamente a la derecha de su interés.

La gente le gritaba: -  ¡Apúrate cojudo! -   él solo pensaba en Los Sauces.

Mitad del desfile y el Cusumbo le codea.

- ¡Pendejo! Vele a tu competencia como va apurado a alcanzarle la baqueta a la tuya, le ha estado coqueteando desde que salimos.

El regresó la mirada, lo vio y empezó a correr hacia allá. Se ajustó los tirantes de la mochila y se sacó los guantes violentamente, lanzándolos al suelo. Gavilanez se levantaba muy cerca de esas piernas juveniles en medias nylon, con la baqueta en la mano y una sonrisa de perro en la cara. Sin pensarlo siquiera él llegó con un puño directo al rostro del comedido, luego siguió un par de patadas en el suelo y todos se quedaron callados.

- ¡Chukcha, aquí el único que pasa las baquetas soy yo!

 

Porque en UIO...

 

- ¡Mira XXXX, mira eso es Quito!

Me asombré, me acomodé en las piernas de mis padres y pegué mi cara de guambra a la ventana del bus, luego de un silencio regresé.

- tantas estrellas tiene Quito...

- ja ja ja ja,  esas no son estrellas mijo son las luces de la  ciudad.

Yo seguía asombrado.

Esto pasó hace ya varios años cuando yo era un niño al que se le atrancaban las palabras.

Luego, recuerdo también siendo un niño estar sentados solos con mi hermano menor en la vereda del parqueadero del Andrade Marín, jugábamos con un muñeco de Ásterix  recién salido de un Lucky Mágico.  Adentro  operaban a mi padre y mi mamá estaba con él, a nosotros no nos dejaron entrar.

De igual forma solía acompañar a mi madre a hacer los típicos trámites en los ministerios, yo disfrutaba hacer esos viajes en especial por caminar por la Amazonas una vez pasado el aguacero vespertino, entrar a esa librería que íbamos con mi mamá y recoger hojas caídas.

Pero ahora, ya son más de seis años que vivo en UIO y cuando vine me encontré una ciudad de estrés, apática, gris, mojada, con gente rara; en un inicio no quería estar acá no consentía que todas las tardes deba llover, que en moverme de la U a mi guarida me demore hasta dos horas, que los aniñados me vean raro y me hablen con ese tonito molesto, que haya tanto ruido, que la mujeres estén interesadas pero no lo demuestren para nada, que se crean la última mamada del mango. Tal vez fue mala suerte o  de inicio topé a la gente equivocada.

La cuestión es que en esos primeros años me lancé a conocer esta ciudad como me gusta, solo, caminando, yendo a ninguna parte, subiéndome a cualquier autobús, entrando a museos, tiendas, librerías, bares, galerías, teatros, cafés, conversando con rockeros, colegiales, guardias, pelados de semáforo, cantantes de bus, viejas encopetadas en tardes de cine, etc, etc. Arranqué esa etiqueta de ciudad apática pero sin embargo seguía viendo a UIO como algo lejano.

Hace unos días me replanteé mi relación con esta ciudad y descubrí que empiezo a quererla, a mí mismo me suena raro pero es así, y entre varias razones debe ser porque en ella he descubierto los absurdos más grandes, porque acá he visto cosas impactantes, por su forma de influir en mí, por las oportunidades que me ha dado su gente; porque acá he visto y he sentido la necesidad, porque ha habido épocas en las que me ha dejado solo y la gente ni se ha percatado, acá fue la primera vez que me apuntaron con una arma, por sus putas y travestis, por sus personajes, por su miseria, por sus fiestas, por el duende de la Patria, por sus luces, porque acá puedo ir con frecuencia al teatro, a galerías y a conciertos, porque acá he conocido gente valiosa, conocí a muchísimos más chagras como yo y también a quiteños que no calzan en el cliché, porque esta ciudad me ha cambiado y también me ha permitido cambiarla un pocofff.

Ahora, pego mi cara de guambra al visor de mi cámara fotográfica, veo las luces de UIO y me siguen asombrando.

 

Aritmomanía

Ya desde el tiempo en el cual aprendí los números en aquella antigua escuela de San Roque, empecé con esta manía, contaba todo, ventana de casas, cruces de iglesias, los buses que pasaban frente a nuestra puerta y hasta las estrellas de este Quito.

Entonces se me metió esto en la cabeza y empecé en la Cuenca; allí iba cruzando la calle en zig zag mientras la gente veía al nuevo loco de la ciudad, uno, dos, tres... quinientos sesenta y ocho y así, luego de un mes descubrí que son nuevemil setecientos cuarenta y dos adoquines de piedra, y resulta que aquel cincomil docientos setenta y uno a un lado de la arista tiene grabado tu nombre.

Chongos

 

Viajábamos de regreso de la playa en un bus que había sido alquilado por algunas familias entre esas la mía, una señora  doctora CXXXX en un intento de ser graciosa se para en el pasillo y grita a voz en cuello:   - A ver, ¿A dónde quieren ir?  ¿A la discoteca o al karaoke?

Mi viejo que cuando se propone es un gracioso molestoso, dice:  -¡Al chongo, al chongo!

Claro que la respuesta lo dijo en un tono que solo lo escuchemos los de casa y no lo oigan los pelados hijos ajenos; pero mi mamá, mi hermana y yo nos matábamos de risa.

Luego estaba pensando como ha sido mi relación con los prostíbulos y esa vieja profesión ligada a ellos y me decidí a escribir sobre eso, no esperen nada fantástico porque no soy chofer de tráiler para ser erudito en el tema, ni tampoco frecuento estos sitios pero al fin lo escribo y punto.

La primera vez que fui (me llevaron) a un chongo era cuando estaba en vacaciones del colegio o ya me había graduado no me acuerdo, me fui con un amigo de muchos más años que yo y por tanto experiencia  a balancear las llantas del carro y al lado había un prostíbulo, pequeño, modesto, sin gracia, que ni nombre tenía únicamente un gran sello de Pílsener pintado en un costado del cual en ocasiones derivaba el apodo de "El Pílsener". Este pana me dice:  - Vamos un rato a ver que pasa, - Vamos

Golpeamos la robusta puerta negra esperando a que nos salgan a abrir, íbamos a entrar y logro ver en un bus que pasaba por la calle del frente a alguien conocido, le codeo al pana y nos hacemos los locos como que seguíamos caminando, pasó. Sale una chica y nos grita:  - Hey, ¿van a entrar?, asegurándonos que el bus ya se alejó lo suficiente damos media vuelta y adentro.

Apenas entré el olor a tabaco y cerveza era penetrante, nos sentamos en una mesa y se nos acerca una vieja semidesnuda fea, - hola chicos, ¿en qué les puedo servir?  

 Mi pana: - dos cervezas guapa

Yo callado analizando el lugar, buscando por donde correr si caen los chapas (policías).

Regresa: -tenga mi amor, ¿les ayudo en algo más?

  -¿Cómo te llamas?

- Mayerly (no me acuerdo, me acabo de inventar este nombre)

- Sírvete-  y mi pana le extiende un vaso con cerveza, ella amaga mojando los labios y deja el vaso sobre la mesa regresando a ver hacia la barra y dice:

-Mariuxi (también me lo acabo de inventar), ven.    - tac, tac, tac, los tacos de Mariuxi  -  te presento unos amigos -  

Mariuxi es una chica unos tres o cuatro años mayor que yo, algo achinada y debo reconocer que era la más alhaja al menos de ese lugar. Hablamos par cosas y se fueron. Quince minutos de conversación con mi pana y media cerveza adentro cada uno.

-Loco me voy con esa- señalando a Mayerly. Yo hago un gesto como de "ahora si es que quieres..." y mi pana en seguida la llama. Mayerly camina hacia nosotros bamboleándose lo más sexi que puede, apenas llega mi acompañante negocia de una manera que me parece grotesca (y como hay gente que me considera un caballero, ja ja ja) no la relato por hoy.

Entonces despega la pareja a perderse tras una esquina de una forma por lo más natural, yo me quedo en la mesa me sirvo otro vaso y sigo analizando el lugar, su gente, sus colores, reacciones.

Mariuxi llega de improvisto y se sienta al frente, -y tú guapo ¿no quieres jugar un rato?- pongo cara de duro quemeimportista y niego con la cabeza. -bueno, me avisas si te animas-

Quince minutos más tarde, salió mi amigo nos acabamos la cerveza y salimos. No olvido hasta hoy la cara de Mayerly y Mariuxi.

Luego de eso, perdí la cuenta de a cuantos sitios parecidos he entrado.

Nunca he comprado o he pagado por sexo, y estoy casi seguro que nunca lo haré, he estado en sitios de todas las categorías hasta en uno de lujo y jamás se me ha cruzado siquiera por la mente revolcarme con alguien así, conversé alguna madrugada con una prostituta que necesitaba ser escuchada, lloró contándome su vida; y algunos amigos suelen bromear que si yo voy a un chongo es peligroso que les arme un sindicato de señoritas.

 Sin embargo por las luces, el aire, la "naturalidad" con que se comercia el sexo, las reacciones, las mentiras, los lloros, las verdades, la bohemia  y todo ese ambiente, seguiré yendo aunque me gustaría llevar una cámara para sacar algunas buenas fotos, artísticas por supuesto.

Dedicado a todas aquellas personas que la vida les puso ahí.

Ese terrible: “te quiero como amigo”

Debo hacer una aclaración amarga y vergonzosa, pues el escrito que me envió Daniel resultó no ser de él si no de Anddy Landacay (www.hablalandakay.tk). Ofrezco mis disculpas públicas al autor y prometo dos cosas:

1.- Tener mucho más cuidado para la próxima.

2.- Sacarle la p&%8(=?ta al Daniel por mentiroso.

Hoy les traigo un texto de un amigo Daniel S. que es también todo un personaje. Sin más preámbulo les dejo con su escrito:

 ESE TERRIBLE: "TE QUIERO COMO AMIGO"

Sin duda es el pretexto más utilizado por la mujer. Por lo menos de esta parte del mundo, cada vez que un representante del sexo masculino intenta ganar los favores de su corazón y ve que inevitablemente la respuesta a su petición será negativa.
Y como esta frase se usa indiscriminadamente creo que es momento de sospechar y buscar una posible explicación sobre su uso y (abuso) en este siempre intrincado mundo de las lides sentimentales.
La primera explicación evidente es que esta frase es una respuesta inmediata ante un sentimiento de culpa. El cliché cumple aquí la importante función de sacar de apuros a quien da "la terrible respuesta" que "romperá el corazón" de aquel iluso varón que tenía una gran expectativa.
Ese discurso trillado encuentra una segunda explicación en el hecho de que nuestra sociedad, machista hasta el tuétano, ha impuesto moldes, roles y hasta frases pre concebidas que se sueltan inconscientemente en situaciones determinadas. En este contexto la mujer se ve obligada a otorgar "una explicación", una justificación a su negativa con tal de no quedar como una "pérfida", "mala gente", "cruel" y "sin corazón" con que tantos valses, poemas, y boleros las han inmortalizado hasta hoy.
El mismo Nietszche tiene una frase que resume esta curiosa forma de pensar: "cuando la mujer odia, el hombre ha de temerla, porque en el fondo de su alma el hombre es tan sólo malvado pero en el fondo de su alma la mujer es mala", y si la sociedad sigue este patrón, la mujer se ve horrorizada de dar un "no" a secas y se ve en la imperiosa necesidad de buscar un "premio consuelo" para el desdichado y así evitar que se le tilde con los adjetivos conocidos.
También se le puede añadir a esta explicación el hecho de que en estos tiempos del consumismo, del 2 x 1, del valor agregado, del 50 % más y las ofertas telefónicas, se ofrezca la "amistad" como el jabón que viene con la pasta de dientes por el mismo precio. Al final, esta postura es reveladora del profundo desprecio que en estos tiempos se tiene hacia la amistad convirtiéndolo en una categoría opcional, de segunda mano, casi como la llanta de repuesto en caso de emergencias.
Indirectamente se le dice a la persona "ya que no puedes tener mi amor, al menos confórmate con mi amistad". Claro, lo que no se dice es por lo general imposible. Porque la amistad "auténtica" ya se ha ejercido con otras personas, con las que hemos compartido experiencias diversas y acciones en común, a las que el tiempo ha consolidado como nuestros "amigos".
Por lo tanto, decirle a ese caballero "te quiero como amigo" es una farsa más grande que la TORRE DE BABEL, porque las circunstancias evidentes hacen imposible el sano ejercicio de la amistad. En todo caso la solución de nuestras conspicuas damas ante un dilema de tal magnitud debería ser simplemente: la sinceridad.
En vez de mellar y joder más el concepto de amistad deberían armarse de valor y decir algo así: "te digo que NO, sencillamente porque eres un idiota, porque no me gustas, porque no tenemos nada en común, porque tú eres feo y yo bonita, porque tú eres chichero y yo rockera, etc, etc, etc".
De esta forma creo que nos evitaríamos más confusiones, y de paso dejamos de menoscabar el valor de la amistad que de por sí ya carga sus propios problemas.

Es una reflexión sobre una realidad cotidiana en el complejo mundo sentimental del hombre.

Porque si ese guambra no se salvaba, este blog jamás hubiese existido.

 

Estaba mi abuelo que para ese tiempo era joven, algo cansado de regar el huerto y decidió entonces sentarse debajo de una palmera a la sombra, de un costado había algunas plantas de retama que lo protegían del intenso sol de esa tarde, pero no de lo que estaba por venir.

- Supongo que pensaba en las mismas inquietudes que se tienen cuando se es joven, o en su hermana que dio a luz tres días antes, o qué se yo en que estaría pensando. Lo que es seguro es que nunca se imaginó en que su nieto iba a escribir 60 años después un artículo es su blog sobre esa ocasión. -

No transcurrió diez minutos cuando sintió un bamboleo, inesperadamente la tierra empezó a moverse con un temblor algo fuerte pero no más de eso; se puso de pie y vio a todos lados no había nadie todo estaba igual y el agua seguía su recorrido de surco en surco.

Cuando todo parecía volver a ser normal y ya el cuerpo se disponía a recostarse otra vez, la tierra retoma su acomodo y arranca un terremoto de tal magnitud que los árboles parecen salirse, arrancarse del suelo, el agua desaparecía entre el revoltijo de tierra de lo que antes era un terreno bien surcado . El joven de esta historia se aferraba con las manos a los arbustos de retama, todo con tal de no irse al piso.

¿Un minuto?, ¿dos?, sucedió ya una eternidad para cuando cesa la convulsión. Algo es seguro, aunque desde ahí no puede ver el pueblo, no estará nada igual.

El hombre regresa rápidamente a su casa y debe pasar por el cementerio, o más bien lo que fue el cementerio dado que las osamentas y cadáveres están desperdigados por todos los sitios posibles.

Más tarde tendrá la satisfacción de encontrar toda su familia viva, aunque la mayor parte del pueblo esté destrozado y  tenga que ver una imagen penetrante:

- "Era tal la falta de ataúdes para tanta gente que a una madre y su niña la habían puesto en un mismo féretro, la tapa era amarrada con una soga y entreabierta por el tamaño de los cuerpos"

Este 5 de agosto se cumplen 60 años del fatídico terremoto de 1949, que acabó con los pueblos de Tungurahua  y que más tarde daría comienzo a la Fiesta de las Flores y de las Frutas.

Paz en la tumba de todos aquellos que murieron ese día, en especial de los coterráneos.

Lo que quedó luego del terremoto

 

A cinco lustros de mi vida

 

 

Por alguna parte leí que el promedio de vida para un hombre es de 75 años, lo que quiere decir que hoy justamente he acabado de gastarme un tercio de mi vida, y luego de meditar un instante debo decir que este tiempo me ha dejado varias cosas...

he aprendido que es mejor ver las nubes, que el periódico - que cuando tienes poder te saludan casi todos - aprendí que existen personas comprometidas, pero existen también grados de compromiso - ahora sé que estoy aquí no para hacer plata, sino para vivir la vida - sé que el mundo es diferente cada vez que salgo a la montaña - que es bueno tener sexo pero es mejor hacer el amor - ahora sé que Dios existe pero no está en la iglesia sino en nuestras acciones - comprendí que no puedes aplazar tus sueños y debes empezarlos hoy mismo - que la mejor forma de conocer una ciudad es hablando con su gente - decidí que no voy a vivir en una misma ciudad toda mi vida - siento que cada vez me es más difícil decir una mentira, por piadosa que sea - me hubiese gustado ser pájaro - creo que estos años los he vivido bien pero no puedo morirme todavía - necesito estudiar arte - tengo que estar en MachuPicchu, New York y su Chinatown, París, Neuschwanstein, Tokio, el Everest, las isla Fiji y miles de lugares más - Sé que no trabajaré toda mi vida tras un escritorio y posiblemente ni en lo que he estudiado - Que debo cuidar mi cuerpo más que a nada - que pocas cosas se pueden igualar a un atardecer en las montañas - que mucho de lo que he logrado lo debo a mi familia - que el mundo jamás será justo mientras exista plata - que el capitalismo no sirve pero el comunismo tampoco - una mujer puede ser linda, grandiosa o guapa pero solo será hermosa si se abre a ti, te ama y te confía su vida - me gusta estar en la cima del Cotopaxi -  aprendí que una persona no le pertenece a nadie, ni a otra persona menos aún a un país una ciudad o institución - Ahora sé que me hace feliz la felicidad de otros - que no puedo yo solo con todo - creo que no es saludable que una persona se eternice en los cargos -siempre debes tener un as bajo la manga - siempre debes decir lo que sientes, nunca fingir - de cuando en cuando es necesario alejarte de la ciudad y mirar las estrellas - me hubiese gustado tener 18 años en los 80 - me encanta viajar - en ocasiones es mejor no responder más allá de lo que te pregunten - hay gente hipócrita y hay hipócritas sinvergüenzas - me fascina  el olor de un taller de arte, el del óleo, el del aceite de linaza - nunca debes hablar de algo que no sabes - jamás se debe dar consejo, solo tu opinión - no me gusta leer libros de superación personal y sin embargo soy feliz - mi ideología siempre será de izquierda - no hay momento más intenso que el que sucede cuando coges el pincel lo llenas de pintura y das el primer toque al lienzo completamente blanco - no hay mejor manera de viajar que jalando dedo - sé que tengo el alma y la conciencia tranquila - sé que ahora estoy sonriendo...

Feliz cumpleaños Edú y sé que vamos bien ; )

 

 

Algo que escribí hace algunos años

 

PLATAFORMAS DE VIDA

 



Aunque creas que ya he muerto,

aunque creas que ya no existo,

aunque vivas de amores vanos,

busca en el firmamento

la huella de mi huída

a la locura infinita;

y te darás cuenta

que aunque te equivocaste,

aún estás a tiempo

para unirte a este viaje sin retorno,

y compartir tu vida junto a mí.



II


 

Ahora vuelve a ti misma

busca en tu habitación en agonía

en aquel recoveco de momentos pasados

tu empolvada gana de vivir.

Mírate al espejo y dime,

pregúntate a ti misma

lo que aquel burdo personaje

ha hecho y hace de ti.

A lo que te lleva y te conlleva

soportar aquel individuo

y vivir con el tormento

de aquel vació interior.



III


Ha llegado el momento

de escaparnos de este medio

sacudirnos el pasado,

concentrarnos en el otro

y condenarnos a vivir,

la intangible felicidad

de un placentero silencio

que transcurre libre

entre tu mágica sonrisa

y el infinito cargado de estrellas.



IV


Te concedo mi vida

mi locura, mis recuerdos,

llévate mis manos pero

alivia este nudo en el alma

en el corazón,

que es así que lograremos

conservar esta alegría

de mirarnos a los ojos

y exhalar un te quiero

te necesito, te amo

ubicados en la plataforma

única y definitiva

de nuestras ilusiones.

Quijote

Quito, 21 de junio del 2005

22:57