Cierto día almorzaba con mi hermano, y me comentaba que en la Feria de Durán se presentaban Enanitos Verdes, Vilma Palma y Jorge Gonzáles (el vocalista de los Prisioneros) todos chéveres en nuestro gusto musical y en ese orden de importancia.

Entonces este bendito espíritu aventurero hizo sonara el sabido: Vamosfff...

Y aunque existían un montón de inconvenientes desde el Examen final del curso de Guías, hasta donde diablos íbamos a comprar las entradas se quedó en que nos íbamos.

El examen se aplazó por suerte así que le llamé a un primo lejano que vive en Guayaquil y listo, teníamos las entradas; lo bueno es que con esta llamada él nos ofreció su casa para quedarnos, esto sin haberlo yo ni insinuado.

Viernes 12 de octubre; 4:45 am viajábamos al Guayas.

No se imaginan el calor que hacía a medio día en Guayaquil pero luego de andar perdidos un rato y de subirnos a un auto que olía como si llevasen baldes destapados de gasolina en la cabina, logramos recoger las entradas, dejar la mochila y llenar la barriga.

El parque San Agustín es un sitio pequeño a dos cuadras del Parque Centenario, allí tomamos una buseta que llevaba en su mayoría ¡mujeres!, imagínate “buseta de monas”, claro que la edad promedio de las féminas era 80. Pero estábamos en Durán.

Una vez dentro de la feria como aún no hacían ni fila para entrar ( eran las 3:30 y el concierto era supuestamente a las 07:00), ni modo... a quemar tiempo viendo a las modelos de los stands y como éramos los únicos que no compaginaban con el clima, terminamos metidos gran tiempo en uno que vendía sistemas de aire acondicionado.

La nota es que ya caímos en cuenta que la gente empezó a hacer fila a si que a las 5:00 éramos lo décimos en la cola. Bueno y es que si te mandas ese viajecito una esperada de 2 horas no es nada. Cuando ingresábamos, al guardia se le ocurrió que no podíamos entrar con los energizantes así que una vez de bebernos de un solo tiro las botellas y medios volados por esto, a correr a la segunda puerta. y ahí estábamos en primera fila, delante nuestro solo el escenario.

Y es así que a las 8 de la noche después de 9 horas de viaje, recorrer Kms, pasar un poco de aventuras y desventuras se encendió el escenario y luego de una presentación media tonta de la Paloma, suena “Sargento Tomate” (pasable), y ahora si el de a de veras Jorge González con su hermosa mujer Loreto y sonaban las canciones que había escuchado cuando era súuuper chamo. Este ex-prisioneros debería cambiarse de nombre a algo como: El Hombre Pulpo, El hombre orquesta o Mil manos pues rodeado de sintetizadores, una portátil, un ecualizador, colgado una guitarra y encerrado entre otro montón de cosas más lograba dar vida a lo que antes lo hacían entre tres personas. Loreto y otro tipo eran quienes le acompañaban y le proyectaban videos según la canción de turno. Así pasó: Muevan las industria, Por que no se van, Estrechez de Corazón, We are sudamerican rockers y la gente gritaba algo desesperada Sexo y la fantástica Tren al Sur me sonó a himno. –“ y no me digas pooobre por ir viajando asíííí, no ves que estoy conteeeento, no ves que estoy feliz... Viajando en este tren, en este tren al suuur”-

La adrenalina seguía subiendo, y si por ahí dicen que las costeñas solo son popa están fuera del pilche, pues había mujeres tan lindas que ya me quedaba a vivir en el Guayas. Desde un inicio esperaba que quienes cerraran la noche fuesen los Enanos, pero como no todo es a pedir de boca luego del chileno y de otra tonta presentación de la Paloma se apagan todas las luces y empieza a sonar la guitarra del Felipe iniciando el completo descontrol del teatro al aire libre de Durán, en especial de la primera fila.

Son unos verdaderos monstruos, este grupo de Mendoza – Argentina que no se han dejado llevar por lo que “está de moda” y a mantenido su estilo.

No me verás, Por el resto, Mi primer día sin ti, La muralla verde y nos matan a todos con Mariposas y Luz de día. A este tiempo ya me había acabado más de media cerveza que fue adquirida solamente cinco minutos antes tanto remojar la garganta. Juraría que la guitarra del Felipe tiene vida propia pero es increíble el talento y no podía negarlo pues yo lo veía hacer cada sonido a tres metros de donde él estaba. El rock latino era dueño y señor de la velada y Marciano le seguía sacando recuerdos y euforia a la noche. Amores Lejanos, Mil Horas, Mejor no hablemos de amor, Horacio Gómez quien no es de la banda y les hace el teclado y piano se manda un mini show de tango a manera de bonus track, luego siguen los Enanos con Tu cárcel, Lamento boliviano y Felipe nos lanza la vitela que toma un giro y se pierde entre la gente en no se donde diablos. Y es que era tanta la entrega nuestra a la música de estos locos que no solo Felipe se dio cuenta si no que fotógrafos y camarógrafos hacían su agosto sacándonos fotos y capturando la locura a flor de piel.

Se nota que los Enanos disfrutan con cada concierto que dan, se entregan por completo y uno queda satisfecho hasta de aguantarse el cansancio.

A penas se despiden, la gente pide masivamente su regreso y lo hacen con: - “ Vagando por las calles, mirando la gente pasar... El extraño de pelo largo sin preocupaciones va” – Tal como había sucedido en ocasiones anteriores, hoy también se pasaron. Y hasta se olvida que no tocaron: Eterna soledad.

Fin de los Enanos, fin de mi garganta; quede fundido y tan cansado que cuando salió Vilma Palma con Verano Traidor ya cantaba racionalmente. Si la presentación de los Enanos fue larga la de Vilma Palma lo fue mucho más, corría el reloj por la 1:30 y era una de las mejores noches que estaba pasado.

Como siempre hay uno que otro revoltoso, se inicia una pelea por ni se que modelo que estaba atrás y se empiezan a repartir golpes en medio de una de las canciones, llegan los policías y se arma una grande, el instinto de supervivencia me retira hacia un lado unas 5 sillas más allá y de pronto viene a mi mente la idea de la vitela del Felipe, bajo la mirada y sin ni siquiera emprender la búsqueda la veo, ahí está esperándome y aún cuando veo FELIPE STAITTI grabada en ella, no puedo creer tanta suerte.

Fin de la bronca, les sacan a los revoltosos (modelo incluida) y Vilma Palma que no paró durante todos los sucesos narrados anteriormente, sigue tocando durante unos 20 min. más para cerrar el concierto en medio de Fuegos Artificiales. Espectacular.

¿Y ahora? Regresa, era increíble la cantidad de personas que salían del concierto y de la feria a esa hora las calles eran repletas de gente, pero no había choros, lo bueno.

¡Trépate¡ Primer bus que decía San Agustín y todo el viaje de regreso al parque sin problemas. 2 de la madrugada en dicho parque y nuevamente perdido en Guayaquil, pero ahora era en la noche y ahí si que estaba “de miedo” hasta lograr llegar a la Avd. Quito que aunque quedaba a una cuadra, no la podíamos encontrar.

Caminábamos por un lado del Centenario y a unos 20m se pone de pie un tipo, se me vino lo del famoso Michelena: - esta ya es puesta mano en el cuello, marque calavera

Entonces, bendito un patrullero que venía a toda velocidad (pero no hacia nosotros, no se dónde iba tan a prisa) Crúzate la calle, el patrullero nos ve, frena y ya estábamos al otro lado y en la esquina de donde habíamos salido. ¡Salvados!, por ahora.

Ahí esta la Avd. Quito pido ayuda a un grupo de farreros de buena presencia para saber que cojo para llegar al Mall del Sur (por ahí estaba la casa) y me dice la línea tal, un número que ya no recuerdo.

Bien mandados cruzamos al otro lado de la calle y entonces aparece un bus que no era la línea que nos habían dicho pero decía Mall del sur.

2:20 de la mañana en una ciudad que no conoces, el controlador te dice que pasa por Mall del Sur, en una calle que es cuestión de tiempo se te acerquen los choros que están en los alrededores, ¿Qué haces? Si elegiste subirte al mencionado bus, ERRASTE como nosotros. Nos subimos al vuelo y una vez dentro nos damos cuenta del groso error (por algo el farrero aniñado nos había dicho hasta el número del bus que debíamos coger), es difícil explicar lo que sucedía en ese bus pero trataré; el bus iba al Guasmo, había una pelea entre una mujer y un tipo, estaba repleto hasta la puerta, había unas morenas drogadas, el chofer seguía recogiendo más “pasajeros”, los únicos que no calzábamos en el look reguetonero – hopero éramos mi hermano y yo, la gente gritaba, el controlador insistía “siga hacia atrás”, el chofer ya había arrancado y bajarse ahí estaba peor, a cada parada del colectivo el chofer respondía con una salida al estilo “caballito”, la gente gritaba más, un tipo le ofrecía marihuana al conductor a cambio del pasaje, en una parte el bus se desvió del trayecto que conocíamos, etc, etc, etc.

¡Aaaaaaaaa...! Todo esto derivó en que el chofer inconscientemente se apiade de nosotros nos sentemos sobre el tablero, se enfurezca con el tipo de la marihuana le pida el pasaje, saque un palo y le empiece a hincar al mencionado tipo que estaba colgado de la puerta, y esto fue por encima nuestro y con el bus en movimiento.

Estaba perdido, poniendo cara de duro y sin atreverme a preguntar cuanto falta para el Mall del Sur; de pronto una voz salvadora grita de atrás – En el Mall del sur – Ante nosotros aparece el mencionado edificio y para sorpresa en sus afueras había gran cantidad de choros y con los que se bajaban en ese momento del bus, muchos más.

-¡Bájate y enseguida paramos un taxi!- Me bajo y alzo la mano algo desesperado, un taxi se detiene inmediatamente, me ve correr hacia él y llamar a Leonardo y entonces arranca pensando le íbamos a robar, tal sería mi cara de desesperación que el taxi se detiene poco más allá algo dudoso y yo ya estaba adentro diciéndole a donde nos llevaría. En menos de dos minutos ya estaba en la puerta de la casa, ahora si en verdad estábamos salvados.

Al día siguiente Guayaquil era diferente, radiante, sin tanto peligro. Las Peñas, el Cerro Santa Ana, una visita a la base militar en la que había exposición de aviones, y artefactos que sirven solo para matar, con la animación de una modelo colombiana que sigue los pasos de la Paloma, y a ver jugar a la selección en la tele cual reyes rodeados de bocaditos, snacks, gaseosas y demás.

22:21 estábamos en el bus que nos llevaría de regreso a Ambato.

La alegría de la vida está en vivirla intensamente cada momento, sin pensar en el pasado ni preocuparse demasiado del futuro, ¿Quién puede asegurarte que mañana vas ha estar entre los vivos, quien puede asegurarte que a los 40 cuando tengas dinero suficiente conocerás tal o cual lugar, quien sabe si mañana podrás hacer o decir lo que quieres hacer o decir hoy, vive la vida sabiendo que si algo te sucede hoy estarás contento con lo que has hecho de ella.

Simplemente ¡VIVE mientras te formas como persona.!