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Jueves 8 de marzo del 2007, 05:40 de la madrugada, cojo mi mochila preparada la noche anterior y me lanzo a la aventura que rondaba en mi cabeza como hace un año atrás, viajar únicamente pidiendo aventón hasta Ingapirca y de paso conocer Cuenca.
Como antecedente (y para quienes no tienen el agrado de conocerme ja, ja, ja) yo vivo en Quito – Ecuador, pero mis padres viven en Patate un pueblito en un valle cerca de Ambato. Es ahí donde se inició mi viaje.
Ingapirca está a 270 Km de Ambato y Cuenca a 51Km de Ingapirca, total 321Km de Ambato a Cuenca. Ingapirca es el complejo arqueológico más grande e importante del Ecuador y se cree que fue una antigua fortaleza-ciudad de los Cañaris.
Por otra parte ya había estado de paso en Cuenca y me quedé con ganas de conocer esta ciudad, así que allá apuntaba también mi viaje; lejos muy muy lejos de otras versiones de amigos y familiares que creían fue por una mujer. (Aunque también la vi, lo reconozco J)
Con todos estos antecedentes al parecer necesarios para ubicarlos en la situación sigo con la crónica:
Eran las 7:00 am y estaba sentado al filo de la vía, en la salida de un redondel mi mochila a la vista con dos carteles: RIOBAMBA y CUENCA; la mano en puño con el pulgar levantado y mi cara de felicidad tratando de convencer a cuanto auto pase , camiones, tráileres, camionetas, automóviles, motos, ¡todo lo que se mueva! Únicamente a los buses no les hacía señas, por obvias razones.
De pronto aparece un camión enorme el chofer me ve y parece que va a detenerse, pero tras una breve pausa y cuando iba a correr hacia él… acelera. No sé si se hizo el gracioso o mi apreciación del movimiento fue errónea, pero que le voy a hacer si no seguir intentando.
Suzuki Forsa Rojo, allá se eleva mi mano y el automóvil se detiene. Byron se llama el militar que lo conduce es un sargento que trabaja en la Brigada Militar de Riobamba, viaja solo pero está casado, su señora y su hija pequeña viven en Latacunga (2h 15min de Riobamba). Me comenta que siempre lleva a quien se lo pida pero siempre y cuando le dé buena vibra. Me alegro por eso, comentamos de mi viaje y muy gentilmente me deja en Riobamba en un sitio donde puedo tomar un bus urbano que me deje en el “Redondel de la Luna” donde continúa la vía Panamericana hacia Cuenca. Ahora que escribo esto me pregunto por qué me llevaría justamente un militar , si nunca me ha gustado la vida ni las reglas que llevan, y hasta tengo el cabello largo, es decir totalmente diferentes. ¿?
Fabuloso, eran las 8:15 y ya estaba en Riobamba, nuevamente la mochila y mis carteles: AZOGUES, CUENCA al borde de la carretera, pasaban los minutos y con estos los autos, hasta que aparece el “gracioso” del camión y se sorprende al verme llegar antes que él, que creen saluda, pita y no me lleva.
Pero luego una camioneta se detiene y me ofrece llevar hasta Guamote, algo indeciso rechazo la oferta pues el lugar donde me dejaba era un sitio en el que en ocasiones asaltan a los camiones; nada aconsejable pues allí no me llevaría nadie.
Ese era mi día de suerte, sin haber transcurrido ni 15min desde que llegué ahí; Luis un padre de familia que vendió su camioneta a un lojano y debía viajar a entregar el vehículo me llevó. ¡El me dejaría en el Tambo!
Luis era muy sociable y me conversó de toda su familia, en especial de su hijo que vaya casualidad era muy pero muy parecido a mí: llevaba el pelo largo, gustaba de viajar pidiendo aventón y era pintor al igual que yo, el vive en Francia. Lo gracioso es que de cuando en cuando debíamos parar a llenar de agua el radiador pues se acababa velozmente, sí precisamente del carro que había vendido. Ja ja ja
Con todo lo anterior a las 12:40 llego a El Tambo un cantón de Cañar desde el cual se debe tomar un bus que en 30 min te deja en Ingapirca.
La visita a Ingapirca fue mágica, un hermoso lugar lleno de cultura ancestral, hay llamas (animales) y un bonito paisaje, tomé varias fotografías aunque luego se me perdieron por un suceso que les contaré más adelante.
A la salida del complejo un bus se ofreció llevarme por 1$ hasta Azogues, lo acepté por que el precio era conveniente además ya se acababa el día y en Azogues me era mucho más fácil encontrar donde pasar la noche. Me alojé en un hotel por 6$ que tenía hasta TVCable, en la noche salí a recorrer un poco la ciudad y luego a dormir por el cansancio.
Se suponía que a las 7:00 del día siguiente ya debía estar en la carretera pero al fin eran las 9:00 y recién llegué a la mencionada vía. Otra vez la rutina mi mochila y el cartel CUENCA, pasaban los minutos y no caía nadie entonces un bus se detiene sin haberlo pedido, se abre la puerta y reconozco al chofer del día anterior (el de Ingapirca-Azogues).
-No tengo dinero.
-¡No importa!, Sube.
Rumbo a Cuenca…
En la terminal de Cuenca hay un sitio de información turística pedí entonces información y un mapa. Un amigo que se había ido la semana anterior a esta ciudad me dio el nombre de un hotel, y me había dicho que del “Puente del Vado” siga una cuadra y quiebre a la derecha. Bien mandado pregunto donde es y me meto al mencionado puente.
¡Error! Mientras seguía bajando hacia el puente me daba cuenta que no era precisamente el lugar correcto para estar, había algunos maleantes y mal encarados. Una vez cruzado el puente gracias a Dios sin novedad pregunto a una chica que salía de una universidad.
–Sí, este es el puente pero ten cuidado pues es medio peligroso.
Yo que estaba con mi mochila no esperé más y me subí a un bus urbano que me deje por el centro, allí encontré una súper hostal: por 6$ una habitación con TV, Cable y un balcón a la calle donde esa tarde había un desfile.
Llamé a mi mencionada amiga (no pongo su nombre pues creo que no es conveniente) y quedó pactado que nos veríamos en la noche. Mientras tanto a lo que fui a hacer turismo, me recorrí las partes más representativas de Cuenca y en especial el Puente Roto y el Río Tomebamba que los dibujé cuando estaba en la escuela y tenía entre ceja y ceja que debía conocerlo. Cuenca es hermosa, es una de las ciudades más bonitas en las que he estado y el aire bohemio
y cultural que se respira es único, esto sin contar con la gracia y encanto de sus bellas mujeres que con su tono característico al hablar me gustan más. Entre estas y otras se me habían pasado las horas y llegué a medio desfile, estaba cansado de tanto andar y me senté en la vereda, aquí se me perdieron las fotos de Ingapirca pues se me cayó la “Flash Memory” y no me di cuenta si no hasta ya la noche.
En Cuenca existe una calle llamada Remigio ahí es la joda, ahí me encontré con mi chica; pero como yo ya estaba en ese lugar desde muy temprano hice varias amistades. En resumen la pasé de lujo.
Al día siguiente me desperté a las 9 y salí a las 10, empezaba mi regreso, jalé dedo hasta Azogues para buscar las fotos perdidas en el Ciber Café que las bajé y me encontré con que ya las habían borrado.
Luego y otra vez en la vía esperé por cerca de una hora a que me llevara alguien y no tuve resultado, el tránsito era muy reducido e inclusive para que pase el bus que me traería hasta Ambato tuve que esperar una hora quince. La verdad es que estaba tan cansado que apenas me subí me dormí inmediatamente.
Por cerca de Riobamba se subió un chino que había estado recogiendo muestras de la vegetación del lugar, trabajaba en una florícola de Quito y recién había llegado a Ecuador. Su español se fundamentaba en las únicas tres palabras que repetía: sí, no, gracias. Con mi también reducido inglés pude hablar con él, preguntarle qué quería hacer, donde quería ir y ser el interlocutor con el controlador del bus. Nos hicimos amigos y se quedó en Ambato al igual que yo, el se fue a buscar un hotel y yo a buscar mi regreso casa.
A las 5:30pm estuve llegando al parque de Patate con una sonrisa que no me cabía en el rostro, había cumplido uno más de mis sueños.





Me encantó tu relato y que hayas podido cumplir un sueño.
A través de tu historia conocí algo de tu tierra..espero sigas contando
algo más de tu lindo país.
Saluditosss
hola Eduardo me ha gusto tu blog, muy auténtico, te agrego a mi lista de amigos.
Gracias Maga, ¡Bienvenida!
Hola Eduardo. Me encanta tu blog. Escribo desde Chicago. Espero conoser tu pais un dia para ver que lindo es. ((abrazos))
Hola Rosi, ¡Bienvenida!. Espero que puedas venir algún día a Ecuador. Este país es lo máximo. Y ya tienes un amigo para ayudarte en lo que pueda.
eres jenial lo q isiste fue una historia
cuando ases hotra???