DE CUANTO DEPENDEMOS DE LA TECNOLOGÍA
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Hace más o menos el inicio del semestre anterior de mi carrera de universidad, me compré una portátil, pues verdaderamente me hacía falta, no por novelero. Es más causó problema conseguir el dinero.
Y ahí estaba esa maravilla de la tecnología con un tamaño de apenas una carpeta grande y llena, que me ponía a pensar que precisamente en mi universidad hace años en todo el primer piso del edificio de administración fue donde estuvo la primera computadora del país. ¡Qué cambio!
Entonces disfruté mucho de mi nuevo “juguete” (como la llamaba mi hermana), podía escribir, descargar mis fotos, hacer mis proyectos, entrar a internet, etc. Y aunque en un inicio no me acostumbraba al cambio de teclado de un grande a uno más pequeño, me iba adaptando.
Todo fluía bien pero cuando finalizaba ya el período de clases un día se colgó, la apagué y nunca más volvió a encenderse. Se desató el problema, adiós a cinco meses de trabajo, a deberes, escritos, el logo de mi próximo viaje, algunos trabajos de mi familia, música difícil de conseguir, fotos de la montaña que me costó una semana de expedición, etc, etc, etc.
La verdad es que cuando en el departamento técnico donde exigí la garantía, me dijeron que debían cambiar el disco duro y que además no había manera de recuperar la información, en un inicio lo tomé con tranquilidad. El semestre estaba pronto a terminarse y me faltaba presentar únicamente un trabajo, que podía hacerlo en la PC de escritorio, en ese momento era lo que más me importaba y no se me pasaba por la mente todo lo demás que había perdido.
Con el tiempo y en el transcurso de los días se desencadenarían todos los problemas que este fallo acarreó. Claro podía hacer mi último trabajo en la otra PC pero los datos estaban en el disco dañado, necesitaba las fotos para una presentación, requería estudiar de informes que estaban allí, necesitaba el logo para promocionar mi viaje, algunos escritos para el blog, ciertos oficios y cartas del Club, entre otros.
En fin perdí valioso tiempo dedicado a realizar cosas que en un instante se perdieron; y entonces me preguntaba: ¿Cuánto dependemos de la tecnología?, ¿Cuántas cosas importantes están guardadas en unos y ceros?, ¿Y si un día se pierde todo?, o a lo Hollywood se rebelan contra la humanidad, o si un hacker habilidoso se hiciera con toda la información mundial, o la borrara completamente, que pasaría si no existiera internet, o que fallara o se perdiera tan solo por un día, y si no existieran los computadores, los microondas, la televisión, el control remoto, los celulares. ¿Estaríamos preparados para regresar a un modo de vida anterior? Sin un intercomunicador de por medio, obligándonos a hablar directamente unos a otros, sin tantas facilidades, sin tanta rapidez.
Difíciles respuestas, creo yo.







fenicia dijo
Yo tambien me cuestiono todo eso y en cuanto a si estariamos preparados a retroceder mi respuesta es que no.
Buen post para reflexionar.
kisses
22 Abril 2008 | 12:48 AM