MATRÍCULA GRATUITA Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL
Este marzo de 2009, varios estudiantes universitarios del país no pagaron su matrícula, para muchos es un alivio para otros sencillamente les tiene sin cuidado.
Antes de que la matrícula sea gratuita, ya el estado subsidiaba en parte nuestra educación universitaria, si consideramos además que muchos de nosotros venimos de escuelas y colegios públicos podemos ver que en casi todo nuestro proceso de formación profesional el pueblo ecuatoriano ha estado aportando de una u otra manera para que podamos seguir viniendo a las aulas a adquirir conocimientos. Ahora, lo mínimo que se debería esperar es que aquellas mentes preparadas salgan a solucionar los problemas que atañen a la sociedad que los educó.
Sin embargo no es así, el sistema egoísta y consumista en el cual también nos formamos y además inconscientemente lo vivimos a diario nos lleva a pensar y actuar para nuestro propio beneficio buscando acaparar riqueza aún a costa del trabajo verdadero de otras personas que no tuvieron la oportunidad de acceder a esta formación.
Nos olvidamos completamente de la responsabilidad social, nos graduamos, vendemos el alma a una transnacional y nos llenamos de billetes, así sin darnos cuenta terminamos siendo un instrumento más de grupos poderosos para la explotación de más gente.
Según el ejecutivo se destina alrededor de 400 millones de dólares para la educación universitaria, pero ese dinero no viene del estado como ente si no de cada una de las personas que aportan con gravámenes al país. Si el país gasta tanto en nuestra educación es obvio que nosotros debemos responder involucrándonos desde la universidad en la solución de los problemas que le aquejan, en la investigación, el desarrollo de tecnología, de procesos e ideas que nos ayuden a todos, es decir responder a los intereses comunes, mayoritarios y buenos de la gente, y de ninguna manera formar mentes subsidiadas egoístas y no críticas que trabajen para unos pocos manteniendo el sistema actual.
Aquí también es trascendental pensar que todos estos recursos no pueden ser malgastados graduando profesionales que nunca tendrán un buen trabajo, y esto sucede en nuestra universidad cuando se mantienen carreras que no cuentan con un perfil profesional adecuado y siguen saliendo ingenieros que el Ecuador ya no necesita. Como resultado, más desempleo y dinero tirado al tacho.
Analicemos esto y veamos a quién le estamos respondiendo, seamos autocríticos, mejoremos la universidad, y recobremos esa necesidad de ayudar a esas personas por las cuales venimos todos los días, nos sentamos en un pupitre y obtenemos conocimiento.







elquijote dijo
Este artículo lo escribí para la revista de la Unip, y aunque tuve que reducirlo al máximo por cuestión de espacio, espero sea un aporte para el debate.
20 Marzo 2009 | 04:29 AM