Chongos
Viajábamos de regreso de la playa en un bus que había sido alquilado por algunas familias entre esas la mía, una señora doctora CXXXX en un intento de ser graciosa se para en el pasillo y grita a voz en cuello: - A ver, ¿A dónde quieren ir? ¿A la discoteca o al karaoke?
Mi viejo que cuando se propone es un gracioso molestoso, dice: -¡Al chongo, al chongo!
Claro que la respuesta lo dijo en un tono que solo lo escuchemos los de casa y no lo oigan los pelados hijos ajenos; pero mi mamá, mi hermana y yo nos matábamos de risa.
Luego estaba pensando como ha sido mi relación con los prostíbulos y esa vieja profesión ligada a ellos y me decidí a escribir sobre eso, no esperen nada fantástico porque no soy chofer de tráiler para ser erudito en el tema, ni tampoco frecuento estos sitios pero al fin lo escribo y punto.
La primera vez que fui (me llevaron) a un chongo era cuando estaba en vacaciones del colegio o ya me había graduado no me acuerdo, me fui con un amigo de muchos más años que yo y por tanto experiencia a balancear las llantas del carro y al lado había un prostíbulo, pequeño, modesto, sin gracia, que ni nombre tenía únicamente un gran sello de Pílsener pintado en un costado del cual en ocasiones derivaba el apodo de "El Pílsener". Este pana me dice: - Vamos un rato a ver que pasa, - Vamos
Golpeamos la robusta puerta negra esperando a que nos salgan a abrir, íbamos a entrar y logro ver en un bus que pasaba por la calle del frente a alguien conocido, le codeo al pana y nos hacemos los locos como que seguíamos caminando, pasó. Sale una chica y nos grita: - Hey, ¿van a entrar?, asegurándonos que el bus ya se alejó lo suficiente damos media vuelta y adentro.
Apenas entré el olor a tabaco y cerveza era penetrante, nos sentamos en una mesa y se nos acerca una vieja semidesnuda fea, - hola chicos, ¿en qué les puedo servir?
Mi pana: - dos cervezas guapa
Yo callado analizando el lugar, buscando por donde correr si caen los chapas (policías).
Regresa: -tenga mi amor, ¿les ayudo en algo más?
-¿Cómo te llamas?
- Mayerly (no me acuerdo, me acabo de inventar este nombre)
- Sírvete- y mi pana le extiende un vaso con cerveza, ella amaga mojando los labios y deja el vaso sobre la mesa regresando a ver hacia la barra y dice:
-Mariuxi (también me lo acabo de inventar), ven. - tac, tac, tac, los tacos de Mariuxi - te presento unos amigos -
Mariuxi es una chica unos tres o cuatro años mayor que yo, algo achinada y debo reconocer que era la más alhaja al menos de ese lugar. Hablamos par cosas y se fueron. Quince minutos de conversación con mi pana y media cerveza adentro cada uno.
-Loco me voy con esa- señalando a Mayerly. Yo hago un gesto como de "ahora si es que quieres..." y mi pana en seguida la llama. Mayerly camina hacia nosotros bamboleándose lo más sexi que puede, apenas llega mi acompañante negocia de una manera que me parece grotesca (y como hay gente que me considera un caballero, ja ja ja) no la relato por hoy.
Entonces despega la pareja a perderse tras una esquina de una forma por lo más natural, yo me quedo en la mesa me sirvo otro vaso y sigo analizando el lugar, su gente, sus colores, reacciones.
Mariuxi llega de improvisto y se sienta al frente, -y tú guapo ¿no quieres jugar un rato?- pongo cara de duro quemeimportista y niego con la cabeza. -bueno, me avisas si te animas-
Quince minutos más tarde, salió mi amigo nos acabamos la cerveza y salimos. No olvido hasta hoy la cara de Mayerly y Mariuxi.
Luego de eso, perdí la cuenta de a cuantos sitios parecidos he entrado.
Nunca he comprado o he pagado por sexo, y estoy casi seguro que nunca lo haré, he estado en sitios de todas las categorías hasta en uno de lujo y jamás se me ha cruzado siquiera por la mente revolcarme con alguien así, conversé alguna madrugada con una prostituta que necesitaba ser escuchada, lloró contándome su vida; y algunos amigos suelen bromear que si yo voy a un chongo es peligroso que les arme un sindicato de señoritas.
Sin embargo por las luces, el aire, la "naturalidad" con que se comercia el sexo, las reacciones, las mentiras, los lloros, las verdades, la bohemia y todo ese ambiente, seguiré yendo aunque me gustaría llevar una cámara para sacar algunas buenas fotos, artísticas por supuesto.
Dedicado a todas aquellas personas que la vida les puso ahí.







CrisMa dijo
no habria afectado tu condicion de caballero el completar el relato, pues lo que te define no es el lenguaje... tranquilidad..que he escuchado horrores sin horrosizarme
26 Agosto 2009 | 08:45 AM