Publicidad:
Terra
La Coctelera

VIVIENDO

Mi locura es el perfecto estado de mi conciencia

4 Noviembre 2010

Banda de Guerra

A ver, como nos gusta los experimentos, con una amiga quedamos en algo. Ella me da una foto de su autoría y yo una de la mía; luego cada uno escribe un cuento referente a la imagen. El mío dice así:

 

Banda de Guerra

 

Primera

- Métete pendejo, ella está ya repasando todas las tardes, ¡yo le vi!

- Pero si yo no sé nada, ni de música normal peor de música de guerra

- Vos tranquilo, no necesitas saber más que una marcha, luego ya le vas cogiendo el ritmo, o sino luego amagas

- ¿Seguro que era ella pero?

- Ya te digo, ella está tocando un tambor y si vos no te avispas fregaste, porque el Gavilanez también está rondando por ahí. O si es que no es él soy yo. Ja ja ja ja

- Dejaraste de pendejadas Cusumbo

- Ja ja ja ja... Fresco. Pero ven hoy tarde donde mi abuelo Nelson para que te enseñe alguna marcha, el estuvo en el ejército el de ley sabe.

 

Segunda

- ¿Y cómo así vienes una semana después Ramírez? Si yo les dije clarito que hasta el lunes anterior podían probarse

- Es que en la casa todavía no me daban permiso licenciado

El licenciado Ochoa frunció la boca, miró a otro lado y dejó escapar un soplo de aire antes de seguir.

- Y según vos ¿Dónde quieres probarte? ¿Qué sabes hacer?

- En el tambor, eso puedo

- A ver toma y toca a ver si es cierto

Las manos le empezaban a sudar, cogió el tambor, las baquetas y empezó a darle con toda el alma y todo lo aprendido con don Nelson el día anterior.

- ¡Para!, para, para guambra. Te dije que toques no que le rompas, no tiene ni pies ni cabeza lo que estás haciendo.

El muchacho bajó la mirada, se sacó el tambor y lo dejó ahí mismo en el sitio donde estaba parado, guardó sus baquetas en su bolsillo y se dio media vuelta.

Al licenciado Ochoa se le movía la cabeza de izquierda a derecha, avanzó unos pasos y recogió el tambor; se incorporaba lentamente y se le salieron las palabras de la boca casi sin querer decirlas.

- ¡Oye flaco!  Ven ven.

Puso la una mano en el hombro del muchacho. Veía al piso lleno de tierra mientras que se llevaba la otra mano a la cabeza.

- Si quieres puedes ir de palillero, con eso vas amansando el oído y al próximo año tal vez y tocas.

La cara del joven ni se inmutó, ni alegría, ni tristeza, sentía pena de si mismo pero a la vez repasaba en su mente las palabras del Cusumbo y se hacía una imagen mental de ella y el Gavilanez.

- Bueno. ¿Qué tengo que hacer?

- El trabajo es simple, debes recorrer entre la banda con una mochila llena de baquetas y aguas; al que te pide cualquiera de las dos cosas tú se la das, pero rápido entendiste.

-Y... sí, sí.

 

Tercera

Esa mañana, un mes después las cosas iban mejor de lo que esperaba, pese a que los guantes prestados le quedaban flojos y  aunque Gavilanez seguía rondando, él había conseguido la atención de ella y una vez que se haya terminado el desfile habían pactado para irse solo los dos a tomar algo en Los Sauces.

El sol en el adoquín era un horno, los tambores, flautas, trompetas, platillos, liras, todas y todos incluido el Ochoa querían agua; aquellas y aquellos  a los que se les caía una baqueta rápidamente alzaban la mano. Él corría de un lado para otro, haciendo visitas especiales de vez en cuando a ver si la muchacha necesitaba algo y sobre todo por que Gavilanez estaba justamente a la derecha de su interés.

La gente le gritaba: -  ¡Apúrate cojudo! -   él solo pensaba en Los Sauces.

Mitad del desfile y el Cusumbo le codea.

- ¡Pendejo! Vele a tu competencia como va apurado a alcanzarle la baqueta a la tuya, le ha estado coqueteando desde que salimos.

El regresó la mirada, lo vio y empezó a correr hacia allá. Se ajustó los tirantes de la mochila y se sacó los guantes violentamente, lanzándolos al suelo. Gavilanez se levantaba muy cerca de esas piernas juveniles en medias nylon, con la baqueta en la mano y una sonrisa de perro en la cara. Sin pensarlo siquiera él llegó con un puño directo al rostro del comedido, luego siguió un par de patadas en el suelo y todos se quedaron callados.

- ¡Chukcha, aquí el único que pasa las baquetas soy yo!

 

servido por elquijote 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

abril-ale

abril-ale dijo

Chévere. A ver si publicas la de ella y así daré una opinión más objetiva.

Besoooooooooooooooos. =)

4 Noviembre 2010 | 05:11 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

No me gusta definirme pues eso me encasilla y me pone límites, pero ahí les va: estudiante, pintor,algo de escultor, remedo de escritor, andinista, algo de fotógrafo, ambientalista, mochilero, custionador, político, libre, simple, y algo loco.

Aterrizajes


Free Web Site Counter
Free Counter

Viviendo música


Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPic
   

Fotos

elquijote todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera