Cuando estaba en el colegio hubo dos relaciones que me cambiaron, había una chica que me gustaba, y otra que me tenía encaprichado. Típica época en la que vas aprendiendo los códigos a ratos absurdos con los que se regula la atracción al sexo opuesto en mi caso. Este post va para ti, la que me gustaba.
XXXX se llamaba la conocí en un bus, yo era soy medio raro y en una de las cosas que he cambiado es que ahora con todos estos años a cuestas pienso que ya soy más sociable, al menos eso creo; es así que usted querido lector sabrá entender que mi círculo de amistades era pequeño para un guambra de esa edad y como no conocía a ningún amig@ de la susodicha estaba obligado a hacer las cosas por mí mismo. Eso acaeció el día en que ella se subió al autobús y no había puestos libres ¿Qué creen que pasó?...
Los que dijeron que le di mi lugar perdieron, me ofrecí a llevarle la maleta, solo eso. Aceptó y creo que esperaba que le dijese algo más; recuerdo que como típico bus a esa hora de salida de los colegios estaba repleto entonces decidí no decir nada entre tanta gente, ni siquiera le pregunté el nombre -sí que era antisocial - ; luego hubo un lugar libre me pidió su maleta, agradeció y se fue.
Dos días más tarde la situación se presentó al revés, yo subí y no había lugar. En la penúltima fila estaba ella y sus amigas, XXXX me saludó e inmediatamente su amiga se levantó y se fue a unirse con las demás dejando el lugar, me senté y desde entonces te conocí.
Muchos viajes, varios buses y un sinfín de días después la atracción se acrecentaba, creo que por el hecho de que era mi amiga ante todo, fue así que recuerdo casi todo lo que vivimos pero sobremanera tengo una imagen clavada en mi mente, ella con su uniforme azul oscuro llevando mi tablero de dibujo y yo llevando su mochila negra subíamos una calle en la que vendían fierros, me encanta acordarme de eso.
Era genial, me gustaba estar con ella, empecé a romper mis propias leyes, llegué a escaparme de clases por irla a ver, todo iba bien.
Un día tuve una conversación con alguien, luego alguien más hizo un comentario tonto sobre ella, unan a esto que para ese tiempo yo era un guambra púbero influenciable; resultando lo que pasó. Me alejé de la manera más imbécil, miserable y canalla; me fui sin decirle nada y corté toda conexión.
Me duele, en verdad. Varios años más tarde me doy cuenta de la enorme estupidez que hice y a pesar que muchos no se harían problema y dejarían las cosas así o es posible que hasta su memoria me haya borrado, a mí me gustaría charlar con ella y sobretodo disculparme, decirle que reconozco lo idiota que fui y que ya van dos años que la busco para hacerlo.
Disculpen amigos lectores si los aburrí, pero creo que un blog también está para estas cuestiones, para decir cosas que tienes atoradas. Me gusta estar en paz con la gente que me importa a nivel personal, amigos, examigos, familiares, exnovias, camaradas, etc. y me encantaría, me alegraría que tú, XXXX, pudieses algún día leer esto.





a veces cuando uno conoce la magia de ciertas historias quiere contribuir...lástima no poder haberlo hecho..aunque sea un poco más...
sólo confía...
a la final...
la vida siempre nos da la oportunidad de parecer idiotas frente a nosotros mismos y los demás...seuro ya tendrás tu chance ;D